
a) Técnicamente es muy fácil: simplemente debemos buscar una sociedad de valores que nos permita este tipo de inversión a unos precios razonables, dependiendo del servicio que nos den, o nuestro propio banco si ofrece este tipo de servicios financieros.
b) Una vez activada nuestra cuenta para operar en mercados internacionales debemos analizar bien la empresa tal como lo hacemos en cualquier otra inversión en España, teniendo en cuenta además la moneda y la fiscalidad.
c) En el aspecto fiscal debemos saber que el beneficio o la pérdida que obtenemos con la operación no difiere si la obtenemos en España o fuera; la diferencia radica en el cobro de los dividendos (porcentaje de beneficios que reparte la empresa a sus accionistas).
d) Los dividendos son ?rendimientos de capital mobiliario? así que nos aplican una retención en España del 19%, tanto si la empresa es española como si es extranjera; pero en el país de origen de nuestra acción también nos aplicarían la correspondiente a su fiscalidad, por lo tanto tenemos una ?doble retención?. En algunos casos se puede reclamar, en base a los acuerdos de doble imposición internacional.
Fondos de inversión
Es un producto que simplifica mucho la elección de la inversión en el extranjero, ya que, una vez que hemos detectado un sector atractivo con poca representación en España o bien una zona geográfica donde sus bolsas tienen potencial de crecimiento, no tenemos que elegir una acción o una cartera de acciones en concreto (ya vimos que puede ser una tarea compleja o fiscalmente nos penaliza en el cobro de dividendos), ya que un equipo gestor lo hará por nosotros.
Como es natural, la elección de los gestores del fondo de inversión es tan importante como la del sector o zona donde invertir, debiendo analizar antes de comprar los resultados históricos, premios obtenidos?. y lo que es más importante, nos tienen que explicar la política de inversión (tipos de empresas, liquidez?), incluso algunas gestoras permiten el contacto directo entre el gestor y el cliente.
Los fondos de inversión, tienen otras ventajas respecto a la compra directa de acciones:
- Normalmente no tienen un importe mínimo para invertir (en algunas gestoras puntuales sí los hay).
- Fiscalmente tienen la misma consideración que las acciones (ganancias/pérdidas patrimoniales), pero aplicando una retención en el momento de la venta, y aquí viene la ventaja más importante: podemos cambiar de un fondo a otro sin necesidad de vender, incluso de uno de Renta Variable a otro de Letras del Tesoro, por lo tanto, no nos aplicarán retención ni generaremos pérdidas ni ganancias hasta que lo decidamos (puede ser interesante fiscalmente en algún momento vender para poder compensar otras pérdidas o ganancias fruto de otros productos).

