Para que todos los bancos dentro de la Zona Única de Pagos puedan identificar correctamente las transferencias entre bancos de la Unión Europea, por ello, aunque con diferencias (nuestro IBAN tiene 24 dígitos frente a los 34 que alcanzan en algunos países) todos van con el código país que les identifica.
Con ello se simplifican las transacciones bancarias.
El IBAN aparece desde hace años en los documentos que periódicamente nos manda el banco como extractos o domiciliaciones y también en documentos de pago como cheques.
Es muy fácil de localizar en las aplicaciones de banca online pero ante cualquier duda lo puedes solicitar en tu entidad financiera donde te lo entregarán automáticamente.
Es una de las cuestiones más importantes. Según informa el Banco de España desde el 1 de febrero las entidades financieras no deben aceptar transferencias no realizadas usando el IBAN. Pero establece mecanismos que ayudan a la transición. El Reglamento 260/2012 permite a las entidades ofrecer servicios de conversión gratuitos hasta 2016, pero únicamente para consumidores.
Por ello, antes de realizar la transferencia (no en el proceso de envío del dinero) nos encontraremos con herramientas en la que se nos incluye los nuevos dígitos que complementen el antiguo código de cuenta corriente (CCC). En esta página de SEPA nos ofrecen una herramienta para convertir el CCC a IBAN.
Estas herramientas se ofrecen para consumidores; para los que no lo son, como empresas el Banco de España establece que “es posible que haya proveedores que ofrezcan este servicio” y nos dirigen a que se consulte con la entidad financiera con la que se trabaje.
Esto significa, en la práctica, que las empresas que no te hayan solicitado que comuniques el IBAN lo habrán conseguido a través de una entidad financiera o servicio independiente, que serán los encargados de realizar el cambio masivo de numeración.
Para los consumidores todos los servicios de identificación de IBAN son gratuitos, existen aplicaciones y páginas web para ello pero lo más recomendado es hacerlo a través de la entidad financiera.
Todas las transferencias entre dos cuentas SEPA, identificadas con su IBAN serán correctamente identificadas, sin que se pueda poner en duda como transferencias intracomunitarias. Con ello, pueden aplicar tarifas más económicas que con las transferencias a otros países del extranjero aunque en la práctica, esta aplicación dependerá de las entidades financieras.
