Las necesidades de financiación de muchas
han disparado la contratación de este tipo de productos financieros. Estos son los más demandados y algunas de sus características:
• Factoring
• Descuento comercial
• Avales
• Créditos
• Leasing
La mayoría de este tipo de productos se contrata
con el objetivo de financiar los créditos de los clientes en función de su forma de pago: pagarés, domiciliación bancaria o transferencia. En el caso de los avales y los créditos el objetivo de la financiación es la emisión de garantía a favor de terceros y la financiación a largo plazo, en el caso de algunos créditos, sin necesidad de garantía asociada. El contrato de los avales no tiene vencimiento y la financiación es a largo plazo o indefinida, en algunos casos.
Para el leasing mobiliario, su contratación se realiza con el objetivo de financiar bienes muebles, mientras que el inmueble permite financiar bienes inmuebles. Se realiza a través de un préstamo de una duración de entre dos a cinco años, para el caso del leasing mobiliario, y de diez a quince años para el inmobiliario.
Por lo general, este tipo de productos pueden recomendarse por la propia entidad para responder a las necesidades económicas de la empresa, ya que no siempre resulta fácil dar con la decisión acertada acerca del producto financiero que mejor se ajusta a las características de nuestro negocio. En el caso de solicitar un producto en concreto, la entidad valora la situación y estudio todas las alternativas posibles.
