La
adecuación
, la
dación
y la
carencia
son las
soluciones hipotecarias
más generales que se pueden tomar con los bancos ante problemas de pago de nuestros préstamos, no siempre el banco nos aceptarán las que propongamos y normalmente pretenderá que intentemos pagar la hipoteca. Estas
soluciones hipotecarias
son principalmente la
dación
, la
adecuación
ya la
carencia
, a continuación pasamos a explicar en que consisten estas
soluciones hipotecarias
:
Adecuación
hipotecaria, consiste en modificar los términos de la
ante la imposibilidad de pago, para solucionarlo el banco tratará bajarnos la cuota que pagamos, normalmente alargando el plazo de la hipoteca, ya que bajando los interese no les saldría rentable. Para este tipo de cambio el banco normalmente nos pedirá meter un nuevo avalista ya que se supone que al haber cometido el impago de alguna cuota somos clientes de más riesgo.
Dación
hipotecaria, consiste simple y llanamente en ir a tu entidad y decirles que no puedes pagar tu hipoteca y que quieres darles tu piso para zanjar la deuda. Es una solución muy drástica, por lo que la situación también debe serlo. En estos tiempos que corren los bancos suelen ser reacios por la cantidad de inmuebles que tienen, además dependerá de la cantidad de hipoteca pagada y de la variación del valor del inmueble respecto de la fecha de compra, si esta no cubriese la deuda el banco podría exigirte a parte más dinero.
Carencia
hipotecaria, en algunas ocasiones (muy raras) si vemos que el problema del pago de la hipoteca va a ser temporal y muy justificado el
nos permite hacer un aplazamiento del pago del inmueble por unos meses y con unos gastos asociados. Durante esta carencia solo pagaremos los intereses de la hipoteca, en este caso el monto de la hipoteca no bajará pero la cuota que paguemos durante este período será más baja en función del tiempo que llevemos con la hipoteca, por la cuestión de la amortización del sistema francés.
Cuando estas tres soluciones fallen si no podemos pagar, al tercer recibo el banco nos exigirá el pago del total de la hipoteca y empezará el proceso de embargo, metiéndonos en registros de morosos y dejándonos como única solución recurrir al capital privado.
